Vino y Pisco en la historia del Perú

VINOYPISCO
Autor: Eduardo Dargent
Primera edición, 2013.
165 pp.

Se intenta hacer un recorrido por los cuatro siglos y medio que convivimos con la vid, al lado de cronistas y viajeros que vieron de primera mano el desarrollo de la uva y sus derivados. Se buscaron los informes de técnicos y curiosos publicados en periódicos y libros, dando como resultado una verdadera saga de hombres y mujeres comprometidos y festivos en el proceso que va desde el trabajo de la tierra hasta el consumo, pasando por la transformación y comercialización de nuestros vinos y piscos.

Las primeras Vitis vinifera llegaron a América con Hernán Cortés durante la conquista de México y hay muy buenas referencias a ellas en los cronistas de Nueva España, pero al decir del fraile naturalista Joseph de Acosta, quien recorrió muchos años el Perú y pasó por México antes de regresar a España, allá –hasta ese momento– no se había producido vino, mientras que en el Perú este era abundante.

Tras esas primeras notas de vikingos y de Nueva España, el libro se enfrasca en lo que es el Perú y su relación con la Vitis vinifera, desde un brindis con un delegado del inca a bordo del navío que transportó a Pizarro a las costas de Tumbes, hasta las angustias de la falta de vino importado para poder celebrar misas. Desde los primeros viñedos que vio Cieza de León en 1547 hasta las uvas que Alfonso Vaes no le regaló a Garcilaso cuando se iba a España. Desde las tabernas limeñas hasta las ordenanzas del virrey Francisco de Toledo; y hasta nuestros días.